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En la Imagen de los Nutram

Por Elicura Chihuailaf N.
Poeta.

El diálogo cultural comienza, en el ámbito del arte, en el respecto de la interculturalidad con permanencia en lo diverso.

Eugenio Salas es uno de los primeros pintores no mapuches, tal vez el primero, que aborda el tema de los mitos y las leyendas mapuches de una manera tan solemne y tan compenetrada en el alma de nuestro pueblo. Así lo vemos en su presente exposición, titulada “MITOLOGÍA MAPUCHE”.

Las pinturas que se exhibieron fueron hechas entre los años 1988 y 1994 en acrílico sobre la tela y pigmento sobre hule, y se originaron en la convivencia del pintor con el entorno geográfico y humano de donde surgen esos relatos ( a orillas de un estero, de un árbol, de un cerro, del cálido fogón). Conversaciones que refieren encuentros con Witranalwe, Anchimallen y Choñ-choñ, que cuentan de Lonkoche y Shumpall; que nos recuerdan que también las piedras tienen un espíritu que es posible ver y oír, porque todas las cosas cumplen una función que es única, irremplazable, en el ordenamiento de este mundo y del Wenumapu.

A nuestro juicio, la gran virtud de Eugenio Salas como pintor es la afectuosidad que impregna en sus pinturas y el tratamiento que da a lo que podríamos describir como fronteriza en la realidad y la irrealidad, del exterior e interior que se nos muestra a los ojos casi en un mismo plano; virtud que le otorga una gran fuerza de sugerencia, de chispazo revelador, cercanía, en fin, a lo poético, que el espectador descubre y valora en todo lo que vale.

Así, por ejemplo, “Kurako” es el agua contenida en un gran cerro, moviéndose, diciendo que vive; como Kay-kay y Treng-treng” habitándonos. Del mismo modo que en “Shumpall” nos parece ver a la muchacha del mar, inclinada para que viento peine sus cabellos mientras el resplandor de la luna está en el fondo del agua, mientras sentimos el contento y la melancolía de Mankián: mirándola.

Hay también notables efecto ópticos; es el caso del díptico “Anchimallen I y II”, la niña del fuego que se aleja y se acerca, saltando, como en las noches oscuras y mágicas de la niñez.

Hay cabezas que cruzan el espacio cósmico o descienden hacia la profundidad de las aguas, convertidas en piedras arrastradas por los ríos que nos hablan de nuestros antepasados; también en estas imágenescolor-imágenesimaginación de Eugenio Salas.

Nos situamos con solemnidad ante “Wenu Mapu”, la Tierra de Arriba: Azul. Tierra, ¿aireo agua?, sustancia viscosa, transparente en el pincel del pintor. Voces reflejadas en la lluvia, me digo y les digo, en el aire de la memoria donde nos aguarda el brillo de los poderosos cóndores del sol.

 
Copyright © International MS Ltda.- June 2005