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BREVE RESEÑA
Estas obras forman parte del Proyecto “Kanon Mapuche”, propuesta pictórica que se inspira en personajes, sean estos históricos o contemporáneos, ancianos o jóvenes. Esta obra se inicia con un recorrido visual por el rostro en blanco y negro, que sobrevivió en los libros. Es un viaje por el imaginario gráfico de fines del siglo XIX y los inicios del XX que concluye con personajes de los tiempos actuales. La obra muestra la diversidad mapuche; cita a williche (mapuche del sur), pewenche (mapuche cordillerano), lafquenche (mapuche de la costa) y puelches (mapuches del lado argentino).
NOMBRE DE LAS OBRAS
1.- “KACIQUE PINCEN” (2007), Acrílico sobre tela, 115 X 140 cm. (Inspirado en una fotografía tomada el año 1878, por Antonio Pozzo) (1)
El cacique Pincen, posiblemente era hijo de padre indio y madre blanca (2) , era uno de los caciques aliados del gran Calfucura de Salinas Grandes. Participó junto a Calfucura en la desastrosa Batalla de San Carlos y en un malón en las cercanías de Junín de los Andes. A la muerte de Calfucura participa junto a Namuncura (hijo y sucesor de Calfucura) en numerosos malones, en el centro de la provincia de Buenos Aires, el fortín de Puán, y otros. En noviembre de 1878 fue sorprendido y capturado el cacique Pincen junto a veinte de sus mejores hombres y trasladado a la prisión en la Isla Martín García.
2.- “LONKO WILLICHE” (2006), (jefes ancianos de la zona sur del territorio mapuche),Acrílico sobre tela, 115 X 140 cm.
Esta obra se inspira en una fotografía del 1900, en ella se aprecia a cinco longo del Butalmapu williche (gente del sur). Es posible distinguir las vestimentas y los bastones de mando, las edades y las distintas tradiciones presentes en estos jefes mapuche de las tierras del sur.
3.- “MACHI ANITA“ (2006), Acrílico sobre tela, 115 X 100m.
Esta obra está inspirada en la Machi Anita Astorga, de la Comunidad del Malo, en Ranquilhue, cercana al lago Lleu-Lleu, comuna de Tirúa en la provincia de Arauco.
La machi, es la principal autoridad religiosa y espiritual mapuche, ejerce la medicina tradicional y junto a la figura del lonko comparten el rol de resguardar la tradición y las ceremonias espirituales mapuche.
El rol de Machi es femenino, aunque también es ejercido por hombres o alka Machi, obedece a un llamado muy profundo, a menudo precedido de sueños (peuma) y perimontu (visiones), en algunos casos desde la infancia, motivos por lo que muchas veces son rechazados; sin embargo la persistencia de los peuma o sueños, sumado a alguna enfermedad extraña, llevan al inequívoco diagnóstico del llamado a ser machi. La preparación se inicia con un aprendizaje junto a otra machi mayor, quien oficia de maestra, en este periodo conoce el secreto de las plantas y el diagnóstico de enfermedades y aprende a luchar contra la enfermedad. La machi mayor la acompaña durante todo este proceso de iniciación, el que termina con la una ceremonia conocida como Machiluwun (colocación de machi). Esta ceremonia está cargada de significado simbólico, se incluyen oraciones en las cuatro direcciones de la tierra, el pago a la machi maestra. Durante esta ceremonia es acompañada por la gente más antigua de la comunidad y los invitados especiales, que forman parte de las nuevas o viejas alianzas y se guarda con celo el ritual, se potencia la norma del sacrificio comunitario, el ayuno de la novicia, el uso del idioma mapuche o chedungun. La machi esta encerrada en una ruca de canelo (foyeruka), desde la cual sale un día después para asumir su rol definitivo.
La aparición de la Machi nueva ocurre en la madrugada del segundo día, ella es guiada por la machi anciana, quien a toques de kultrun dirige la solemne actividad, en todo momento es acompañada por los kuriche (bailarines principales, vestidos y montados en caballos de madera y con sables de madera en sus manos). Al salir la machi nueva es rodeada por sus kuriche y las ancianas invitadas, quienes le siguen; Se inicia entonces un baile acompasado alrededor del Rewe o altar especialmente vestido para esta ocasión con canelo, colihue, helechos y las ofrendas, todos los participantes llevan ramas de canelo, las que en algunos casos son árboles bastante gruesos que apenas pueden ser llevados en las manos de quienes participan, todos los participantes bailan al ritmo del kultrun y la püfilka, parecen un solo árbol que se mueve y gira. La ceremonia termina luego que la machi nueva sube al rewe y efectúa el baile que remueve el Rewe, conocido como Ñiecurewen.
4.- “KIMCHE” (sabio) (2006), Acrílico sobre tela, 115 X 100m.
El Kimche es el hombre de conocimiento, es el continuador de la tradición y la sabiduría ancestral. El Kimche ha sido formado en la rigurosa norma tradicional, y disciplina interna, que lo hacen actuar con prudencia y comprensión; el Kimche sabe que conjugar en amor por su tierra y su gente y comprende las diferencias, valorando la diversidad de la naturaleza y la gente. El Kimche sabe que los actos terrenos repercuten en el wenu mapu (tierra de arriba), por eso es responsable de sus actos y asume la tarea de compartir el conocimiento según los méritos de cada cual.
5.- PICHI PALIFE (niño jugador de la chueca o palín) (2007), Acrílico sobre tela, 115 X 100m.
Esta obra está inspirada en Claudio, un niño mapuche de 8 años de la Comunidad de Liumalla, en el sector de Hualapulli, en las cercanías de Licanray, Región de la Araucanía.
El Palín o chueca es un juego de carácter esotérico, junto con medir la fuerza y la destreza física de los palife (jugadores de palín), están en acción viejas practicas usadas en la guerra, que ponen en movimiento las energías del inconsciente, Los Entrenadores ocultos emplean la magia colectiva. Todavía algunos ancianos de Arauco, conocedores de ritos secretos, emplean esta magia para vencer al equipo contrario y ganar los torneos.
6.- WITRALFE (2007), (la tejedora, la que trabaja en el telar mapuche), Acrílico sobre tela , 115 X 100m.
La tejedora o witralfe, empinada en su altar (witral), teje, urde y trama la vida de la familia y de la comunidad. Su Witral está compuesto de cuatro maderos, dos verticales que apuntan el wenumapu (el cielo) y dos kelow (horizontales), que hablan de la tierra. Ella aprieta con el ñirewe (mi rewe, mi altar) las hebras de un tejido, ordena el caos informe de la lana hilada, mientras enseña a sus hijas el teñido con vegetales, con raices y cortezas.
La witralfe teje entonces fajas listadas (quechka), makun (mantas y ponchos), matra y lama (alfombras), pontro (frazadas). Son hebras cargadas de sentido, es la escritura, el recordatorio de un mito, tal vez del origen, por eso tejen trariwe (fajas laboreadas, con diseños de orantes), son viajes simbólicos de la tierra y al cielo; una oración, como un mantra antiguo que se debe recordar. (3)
7.- LONKO PEWENCHE (anciano tradicional de la zona cordillerana), Acrílico sobre tela, 115 X 100m.
Esta obra está inspirada en el anciano Demófilo Manquepi de Futalelfun en la Comuna de Ralco, Región del Bío-Bío.
Allí, en Trapa-Trapa, en las cordilleras de Futalelfun, viven los Manquepi, una de las familias más extensas y uno linajes más conocidos de los pewenche. Ellos siguen la tradición, hasta hace unos años vivían en el kolonruka (ruka de canoas). Viajan anualmente a la veranada de Cajón Quemado, para el pastoreo en las tierras altas y la recolección de guilliu (piñón o fruto comestible de la araucaria o pewen), fruto que consumen cocido, tostado, hecho pan o como chaby o muday (bebida tradicional, hecha con el fruto molido del guilliu).
Los antiguos aperos del jinete pewenche, incluían riendas, espuelas y estribos de plata y montura de chañuntuko (sudadero) y wententuko tejidos de largos pelos, hechos con nudos, de colores blanco o negro, tejidos por las mujeres ancianas.
8.- CHOIKE (bailarín en la ceremonia sagrada del Nguillatun, es característico de la zona cordillerana o pewenche) (2007) , Acrílico sobre tela, 115 X 100m.
Está inspirado en un bailarín de choike de la familia Meliñir de Quin-Quen, en la Comuna de Lonquimay, en la Región de la Araucanía.
El baile del choike (avestruz) es quizás uno de los más representativos del ceremonial pewenche, el grupo de cinco bailarines se presenta imitando los movimientos de esta ave desaparecida con ribetes sagrada, llevan en su frente un penacho (cintillo tejido y decorado con plumas de avestruz) que sobresale de sus cabezas, lleva una capa o manta extendida sujeta por los brazos, van con chiripa (bombacha o pantalón corto) y con el cuerpo pintado con rayas azules, son líneas que llegan hasta los pie. Desde sus pechos cuelgan las kascawillas (sonajas de bronce), que suenan al ritmo del baile enérgico, concentrado y profundo y por eso es considerado sagrado, tan significativo que esta prohibido fotografiar o filmar,
9.- ÑUKE MAPU (madre tierra) (2006), Acrílico sobre tela, 100 X 90 cm.
La tierra mapuche es llueve mucho, los inviernos son crudos y a veces muy fríos, los caminos son de tierra y barro, muchas veces se deben mojar para ir al colegio, ir a la ciudad, llevar un niño enfermo a la posta. Caminar bajo la lluvia pude ser una costumbre, la única forma de llegar a la casa.
10.- LONKO JUAN QUEIMPUN (anciano lonko williche) (2006), Acrílico sobre tela, 100 X 90 cm.
Esta inspirada en una fotografía del Lonko williche Juan Queimpun de Río Negro en la Región de Los Lagos, tomada en el 1900. Es un anciano de más de 100 años.
11.- WUDUFE (la ceramista, que trabaja la greda) , Acrílico sobre tela, 100 X 90 cm.
Esta inspirada en la Wudufe (ceramista) Dominga Neculman de Roble Huacho, Comuna de padre Las Casas, Región de la Araucanía.
El arte de la greda es una de las expresiones más tradicionales mapuche, es posible identificar la cerámica Pitren, Calle-Calle, Valdivia, Guenegue, Tirúa, entre otras. Para su confección la wudufe (ceramista), generalmente mujer, lleva una pequeña ofrenda compuesta de algunas hebras de lana hilada y teñida a Ngen Mapu (Dueño de la tierra), y allí le hace una rogativa y deja las hebras en las ramas de algún árbol cercano, así el metawe (cántaro), el rali (plato) será durable y resistente, viajará sin quebrarse, servirá en la alimentación y la ceremonia, tendrá espíritu.
12.- LAKU (el abuelo) (2006), Acrílico sobre tela, 100 X 90 cm.
El anciano es muy respetado en el pueblo mapuche, son ellos los que asesoran a los actuales lonko y acompañan a machi en sus ceremonias. Ellos tienen la experiencia, son los que orientan a los niños, a los jóvenes de las generaciones nuevas, generalmente hablan en chedungun (idioma mapuche).
13.- DOMO (mujer) (2006), Acrílico sobre tela, 100 X 90 cm.
La mujer es la naturaleza, está relacionada con la luna y con la tierra; por eso antiguamente los caciques mandaban a confeccionar hermosas joyas de plata sus retrafe (plateros), y así adornar la frente, el pecho, los brazos y el cuello de sus mujeres y así mostrar el poderío y la grandeza entre la gente de su pueblo.
14.- SAYHUEQUE (Inspirada en una fotografía tomada de la “Iconografía aborigen” de Milcíades Alejo Vignati (2006), Acrílico sobre tela, 100 X 90 cm.
Valentín Sayhueque, el último de los caciques Tehuelches (peken y aoniken) de la Patagonia. Hijo del cacique voroga Chocorí y madre tehuelche. Llamado “El rey de la Pampa” y “El rey de las manzanas”, convocó a pewenche, tehuelche, voroanos y ranqueles bajo el consejo de su padre a una lucha por no someterse a los cristianos. Mantuvo a su pueblo en paz, al margen del conflicto. La bandera argentina regalada por Perito Moreno flameaba en sus toldos. La invasión de Julio A. Roca en 1879, obligó a Sayhueque a levantarse en armas contra el invasor.
Intimidado por el Sargento mayor Vidal, enviado por el General Vintter, se rindió, entregándose en 1 de Enero de 1885 en el fuerte de Junín de los Andes, con 700 indios de lanza y 2.500 de chusma de varias tribus. Posteriormente es conducido al puerto de Carmen de Patagones y de ahí embarcado a Buenos Aires. Había caído el último de los irreductibles. (4)
El periódico “La Patagonia” le hizo un reportaje en esa misma fecha “Hemos tenido el placer de conocer al famoso Cacique…Sayhueque es un bello tipo de su raza. Representa alrededor de 40 años de edad y posee una frente ancha y despejada, grandes ojos pardos de mirada escrutadora y al mismo tiempo desconfiada, cabellos negros y lacios, cayendo en abundancia sobre su cuello y encuadrado el rostro, nariz aguileña un tanto achatada…Sayhueque es alto y corpulento”. (5)
En Buenos Aires, Sayhueque se entrevistó con el presidente Julio A. Roca, quien se comprometió a la entrega de tierras para el cacique y su gente. Regresa a Carmen de Patagones en Abril de 1885, pasan a Chinchinales donde se encuentra la tribu y de allí al Chubut en 1889, a ocupar los predios que les han destinado provisoriamente. En el año 1895, Sayhueque y su tribu fueron reubicados oficialmente en la colonia indígena que llevó el nombre de “16 de Octubre”.
El Gran cacique Valentín Sayhueque falleció el 8 de Octubre de 1903, en su toldería de La piedra Sotel, a orillas del río Genua, en el Chubut, alrededor de los 70 años de edad, lejos del País de la Manzanas, su tierra del Neuquén, en el Río Negro.
(1) (2) Carlos Martínez Sarasola. Los Hijos de la Tierra. Buenos Aire 1998, p. 141.
(2) Carlos Martínez Sarasola. Los Hijos de la Tierra. Buenos Aires 1998, p. 112.
(3) Eugenio Salas Olave. Witral Tradicional de Arauko, Temuco 1999.
(4) Carlos Martínez Sarasola. Los Hijos de la Tierra. Buenos Aires 1998, p. 146.
(5) Entrevista publicada por “La Patagonia”, fue transcripta por “La Prensa” de Buenos Aires en su edición del 15 de febrero de 1885, bajo el título “Una visión de Sayhueque”. Citado por Currihuinca-Roux en “Las Matanzas del Neuquén” (1985)
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